Artículo Eduardo del Campo en El Mundo18/9/2014

Os dejamos el enlace al estupendo artículo de Eduardo del Campo en El Mundo, después de la rueda de prensa del miércoles.

http://www.elmundo.es/andalucia/2014/09/18/5419e93422601d35218b45b3.html

y por si acaso no funciona, os pegamos el texto aquí abajo ¡merece la pena leerlo!

TRIBUNAL DE DERECHOS HUMANOS Desalojo policial de los okupas de Casas Viejas en 2007

Estrasburgo revisa el caso del ocupa que denunció torturas

  • El Tribunal verá si la condena a un activista por calumnias violó su libertad de expresión

  • Él dijo que era “tortura” la técnica dolorosa que le aplicaron dos policías para desalojarlo

  • Le envolvieron la mano izquierda con cinta, lo que le provocó sensación de que le ardía

  • El juez justificó la medida para sacarlo del edificio ante un posible derrumbe

  • Un estudio médico considera “una forma de tortura” cortar la circulación sanguínea

Agustín Toranzo explica su caso, este miércoles en el centro social...

Agustín Toranzo explica su caso, este miércoles en el centro social del Pumarejo, en Sevilla. CARLOS MÁRQUEZ

El 29 de noviembre de 2007 la Policía Nacional desalojó por orden judicial el edificio ocupado Casas Viejas, en la calle Aniceto Sáenz, en el barrio de la Macarena de Sevilla, donde varios grupos habían mantenido durante años un «centro social autogestionado». Siete años después, el solar sigue vacío, como antes de la ocupación ilegal, y las viviendas cuya construcción se anunció allí siguen sin tener un ladrillo. La única novedad es que hay diez acusados de resistencia y desórdenes públicos a los que se juzga esta semana (declararon el martes y hoy lo harán policías y bomberos), uno de los cuales ha sido condenado ya además por calumnias por acusar a dos agentes de «torturas». Los primeros se enfrentan a una condena de entre ocho meses y un año de cárcel.

El ya condenado en firme en un juicio en 2011, Agustín Toranzo Gómez, explicó ayer a EL MUNDO que su caso está ahora en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, al que ha acudido al considerar que violaron su derecho a la libertad de expresión.

Toranzo explica que el día del desalojo policial él y otro compañero ocupa se metieron en un túnel que habían excavado a cuatro metros de profundidad, donde se encadenaron con un brazo cada uno dentro de un tubo para impedir que los echaran. Dos policías entraron en el túnel y, relata Toranzo, practicaron con él y su compañero una medida para causarles dolor intenso y obligarles a abandonar su resistencia. Consistió en coger su mano izquierda libre, apretar la muñeca con algún tipo de atadura, envolver la mano en cinta de plástico y trabarles la mano a los pies, estando ellos boca abajo. El corte de la circulación sanguínea de la mano les produjo, recuerda, un intenso dolor, con sensación de que le ardía. En poco más de veinte minutos tuvieron ellos mismos que desatarse y salir.

En una rueda de prensa tras el desalojo, Toranzo calificó de «torturas» ese método y señaló, sin decir sus nombres, a los dos policías que aparecían con mono blanco en una foto de prensa. Los agentes lo denunciaron por calumnias. El juez, que consideró justificada esa técnica dolorosa porque los policías querían salvarles de un posible derrumbamiento y no había tiempo que perder, lo condenó en julio de 2011 a pagar mil euros a un agente y 200 a otro. Ha pagado, dice, las indemnizaciones pero aún no los 6.000 euros de multa.

El 26 de marzo de 2014 demandó a España ante el Tribunal de Estrasburgo (demanda 26922/14) y el 17 de junio pasado éste le comunicó que examinará su caso «tan pronto como sea posible». Agustín Toranzo alega que se ha vulnerado su libertad de expresión al condenarlo por calumnias, pues explica que aunque el juzgado español establezca que no hubo tortura, hay expertos que afirman por el contrario que la «ischemia transitoria», como denominan a la técnica de dolor que le aplicaron, sí lo es. Cita un trabajo académico de los doctores españoles en psiquiatría Pérez-Sales, Fernández-Liria, Parras y Engst publicado en 2010 en la revista internacional Torture que describe su caso como «una forma de tortura que no deja evidencias», aunque no esté explícitamente incluida en la lista de ténicas de tortura que documenta el Protocolo de Estambul que publicó la ONU en 2004. El demandante pide «romper el tabú sobre la tortura» y que la ischemia inducida no se permita.

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17/09/2014 Rueda de Prensa 11:30 en Centro Vecinal Pumarejo

RUEDA DE PRENSA: Juicios de Casas Viejas

Lugar: Centro Vecinal Pumarejo, Pza Pumarejo (en la calle San Luis)

Hora: 11.30am Día: miércoles 17 de septiembre, 2014.

Participantes: Beatriz Moreno (asamblea casas viejas), Agustín Toranzo (asamblea casas viejas), Luis de los Santos (colectivo de abogados 17 de Marzo), Pastora Filigrana (colectivo de abogados 17 de marzo) En esta rueda de prensa haremos una valoración de los juicios que se están celebrando por desobediencia y desórdenes públicos contra 10 personas. Informaremos de que la Corte Europea de Derechos del Hombre tramita actualmente una demanda impulsada por el colectivo casas viejas donde exponemos que es inaceptable la condena de 8 mil euros por el uso de la palabra tortura para describir las técnicas usadas durante el desalojo. Haremos también la presentación del documental realizado por Mariano Agudo, (Intermedia Producciones) ‘Londres no es Sevilla’ que narra las 36 horas de desalojo.

londresnoessevilla

Las condenas por desobediencia al colectivo casas viejas. 1-sept-2014

I. y A. condenados como autores de un delito de resistencia y desobediencia grave a agentes de la autoridad: 9 MESES de PRISIÓN, con inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena (no tengo ni idea de lo que es esto), y costas.

LM., A., I. y L. como autores de una falta de desobediencia: 30 DÍAS MULTA (cuota diaria 4€=120€) cada unx y costas correspondientes a un juicio de faltas (del delito de resistencia grave y desobediencia: ABSUELTOS).

C., S., J. y A. de la falta de desórdenes públicos: ABSUELTOS

Monografico sobre los dos juicios a Casas Viejas en el programa Milcabezas de Radiopolis

enlace al programa: monográfico sobre los dos juicios a casas viejas

El programa MilCabezas de Radiópolis (88.0 FM) dedica un  monográfico a los dos juicios que ha tenido el colectivo casas viejas. Participan tres personas que analizan las estrategias policiales y judiciales durante y tras el desalojo.

Muchas gracias a David Gómez por este gran viaje a través de las ocupaciones sevillanas.

Okupación, Casas Viejas y el espectro de lo posible

Hewlett-Packard

Por Ibán Díaz Parra

(Publicado en Rebelión.org)

El espectro de cosas que son posibles e imposibles es un marco rígido en el cual desarrollamos las posibilidades de la acción política, igual que muchos otros aspectos de nuestra vida. Sin embargo, hay momentos en el que ese marco se rompe y el espectro se amplia. Esto puede ser muy frecuente en ciertas coyunturas y más bien excepcional en otras. Por suerte, he tenido la oportunidad de vivir muchos de esos momentos. De hecho he visto como se han multiplicado desde 2011, al menos en relación a la política. Atrás en el tiempo, un par de esos momentos, a una escala y con una repercusión infinitamente más limitada, están vinculados al Centro Social Okupado y Autogestionado Casas Viejas de Sevilla. Concretamente los acontecimientos de su nacimiento y su desalojo.

La ocupación de este centro social supuso una primera ruptura con lo que se pensaba en un determinado ámbito como factible. El escenario era el de un grupo de chavales, alrededor de los veinte, de tendencia libertaria, que rondaban los espacios organizados más o menos autónomos de la ciudad, diciendo que iban a ocupar y pidiendo ayuda sin que nadie llegara a creérselo mucho. Existía entonces la idea de que en Sevilla no se podía okupar. Que eso era algo de Madrid y Barcelona. Que la hispalense era una ciudad conservadora, donde ese tipo de iniciativas no tenían apoyos y donde la represión de la policía era inmediata y brutal. Creo que la idea generalizada en los “mayores”, era que si en algún momento llegábamos a ocupar, el sito sería desalojado en menos de una semana.

Esta idea no estaba carente de fundamento. La okupación tuvo su momento en Sevilla en el primer lustro de la década de los noventa, coincidiendo con un primer auge de la misma en todo el Estado. Fueron varios los espacios que se abrieron en aquel periodo, con un carácter diverso, recogiendo en gran parte los errores que luego repetiríamos: sectarismo, tribalización, automarginación, etcétera. Pero también el interés suficiente como para buscar repetir la experiencia: la capacidad de crear espacios sociales vivos e insurgentes, mientras los lugares públicos y privatizados de la ciudad se convertían en espacios pasivos y alienados que solo podían movilizarse en torno al consumo de masas. En 1995, en torno a la fecha de aprobación del nuevo código que penalizaba la ocupación, la práctica totalidad de los espacios okupados fueron desalojados en la ciudad. Los intentos posteriores de abrir nuevos centros sociales, se saldaron con rápidos desalojos. La represión funciona, precisamente a la hora de delimitar lo imaginable y lo impensable.

No obstante, el CSOA Casas Viejas duró algo más de 7 años. Durante ese tiempo aparecieron otros centros sociales ocupados sobre solares y edificios de manos muertas, en un contexto en el que una economía basada en la especulación todavía no había mostrado todas sus devastadoras consecuencias. Varias ocupaciones se organizaron con el apoyo directo y la experiencia del grupo militante en torno a Casas Viejas. Para otras, con un carácter radicalmente diferente, abrió simplemente la posibilidad de utilizar estratégicamente la toma de instalaciones abandonadas, en el marco de un discurso contra el abuso inmobiliario. También surgieron comunidades militantes, o al menos ideológicas, en torno a ocupaciones de edificios de viviendas, de igual forma, con un carácter radicalmente variado.

Decía que en Casas Viejas, como en otras ocupaciones relacionadas, se repitieron los mismos vicios de la década de los noventa. No obstante, un elemento realmente positivo del centro fue la apertura hacia otros movimientos, otras iniciativas y otras subjetividades. Apertura conflictiva, en ningún caso fácil, pero que entre otras cosas sirvió a la mencionada difusión de la ocupación como instrumento de lucha social en la ciudad, sin pretender haberla inventado. Volcarse sobre el grupo, cerrarse, fue algo que tuvo toda su lógica en los noventa. Por diversas razones, en la primera década del siglo XXI, parte del radicalismo anterior estaba resquebrajándose ya y dando lugar a algo ligeramente diferente.

La segunda ruptura vino con el desalojo del centro social. La ocupación es una acción de desobediencia, sin embargo, la oposición directa a la acción de los cuerpos de seguridad del estado, la resistencia física no había sido algo presente en Sevilla hasta el momento. La defensa de estos espacios había tomado el cauce de la argumentación legal y la legitimación a través de la actividad social. Nadie hubiera pensado que se pudiese prolongar una resistencia durante dos días frente al desproporcionado despliegue de policía que se realizó. No solo se ejecutó una enrevesada resistencia interior, con el túnel y los encadenamientos. En la calle, el entorno social generado durante años, ocupó la calle, la plaza y el centro cívico durante todo el tiempo que duró la resistencia.

El castigo fue importante y esperable. La demolición del centro, siete años después todavía solar, la difamación en los medios de comunicación, las detenciones aleatorias y las denuncias sin base. A pesar de esto, creo que el entorno social se mostró con un bloque bastante sólido. Durante el tiempo que estuvimos ocupando en el centro histórico vimos la especulación, los edificios abandonados, los corrales de vecinos desahuciados, la gentrificación… Resistir con todos los medios a nuestro alcance estaba legitimado en sí mismo. Sin embargo, creo que la enorme capacidad táctica que habíamos ganado con los años nos hizo olvidarnos de la estrategia. Ante s y después del 2007, en los movimientos sociales sevillanos hemos tendido a confundir la política con la ideología y a plantear la acción en base a motivos exclusivamente éticos. Olvidar la necesidad de conseguir pequeñas victorias, pero sobretodo la falta de unos objetivos claros más allá del discurso ideológico, hicieron que muchos acabaran con mal sabor de boca.

Sin caer en tópicos, es un hecho que Casas Viejas vive en una mayor o menor parte en todos los centros sociales ocupados de la ciudad desde entonces. La capacidad táctica, la experiencia e incluso puede que todavía alguna vieja herramienta, han estado presentes también en Las Corralas, con sus aciertos y sus errores. A nivel político, es una experiencia de la que debemos aprender. En primer lugar, no debemos dejar de intentar ir más allá de lo que la supuesta experiencia nos impone como posible, la resignación no crea nuevos procesos políticos, sin olvidar que las coyunturas y los marcos de oportunidades cuentan y mucho. En segundo lugar, sin estrategia y sin organización, estamos condenados a repetir ciclos sin dirigirnos a un sitio claro. El momento actual demanda mucho más de nosotros.

[Nota: Durante el mes de septiembre se celebra un juicio por desobediencia y desordenes contra diez miembros del CSOA Casas Viejas (Sevilla). Durante el desalojo del mismo, en 2007, se realizó una resistencia consistente en la construcción de un túnel donde dos activistas permanecieron anclados durante cerca de 48 horas.]

galeria de fotos del tunel

(hacer click en las fotos para ver más grande)